Ximena Berecochea. Una cuestión de contexto.


“Por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas…”, las infinitas veces que he cantado esta canción en un coche, viajando en verano en familia, inevitablemente construía en mi cabeza una imagen muy clara de lo que aquellas frases aparentemente incongruentes trataban de decir. “Vamos a contar mentiras”, repetía una y otra vez la letra de esa canción. Pero me pregunto si esas imágenes en mi cabeza, tan claras y tan nítidas, no me permitieron en realidad comprender escenarios, plantear relaciones y vínculos entre elementos, que nunca antes había podido imaginar. En el fondo quizás sí guardaban algo de verdad...

Ximena Berecochea (Ciudad de México, 1968) realiza en su serie Animal un ejercicio de aproximación fotográfica que explora las posibilidades de representación del propio medio y que se hace valer de distintos contextos para proponer múltiples lecturas a los mismos elementos —los animales—. Un ejercicio que se construye en tres tiempos: fotografiar a los animales observándola (la foto); realizar una ampliación de dichas fotografías y situarlas en un paisaje para fotografiarlas de nuevo (la foto de la foto); por último, reproducir las segundas fotografías para situarlas en el espacio público y fotografiarlas una vez más (la foto de la foto de la foto). Berecochea juega con las ubicaciones, con los contextos, poniendo en evidencia y en cuestión el sentido propio de coherencia.

El hilo conductor en su trabajo más reciente se vincula con la diáspora y con la manera en que la imagen puede articular la experiencia de ser y de conectar en contextos específicos. En este sentido, al cuestionar el sentido de coherencia, Berecochea consigue enfatizar en la fractura o grieta existente entre los estados de pertenencia y de aislamiento. Este énfasis se logra, así mismo, a través de la aproximación metafotográfica, de la repetición de un mismo elemento de manera constante, del hecho de aislar una imagen dentro de otra imagen en hasta tres ocasiones consiguiendo captar la atención de quien la mira, que se pregunta ¿por qué se encuentra esto aquí? ¿qué significa esta imagen en el marco de este contexto?

Animal es un proyecto que Ximena Berecochea realizó entre 1998 y 2000, en diferentes regiones de la República Mexicana y otras ciudades en Europa. El punto de partida fue reflexionar alrededor de las nociones de instinto y razón. En esta serie la presencia de la imagen dentro de la imagen no es fortuita, no se encontraba allí y ha sido detectada por la artista, sino que ha sido construida, se han tomado decisiones deliberadas que afectan e interpelan de manera directa a cualquiera que las mire. A través de este proceso Berecochea juega con las distancias de lo que se ve y la forma en que nuestro entendimiento procesa lo observado. Un ejercicio sobre la mirada, sobre los modos de ver, que resuena en un último y fundamental elemento del proyecto que quizás no llama la atención a primera vista: la artista trabajó en el oscurecimiento de los ojos de los animales que fotografió hasta vaciar totalmente su vista y crear la sensación de que los ojos estaban huecos.

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Ximena Berecochea. A question of context.


“Por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas” (“Hares run in the sea, sardines in the hills”). I sang those words so many times in the car on family summer holidays that I inevitably created a very clear image in my head of what those apparently incongruous lines were trying to say. “Vamos a contar mentiras” (“We’re going to tell lies”) the song says over and over again. I ask myself, though, if those mental images, so clear and so well-defined, did not in actual fact allow me to understand scenarios and contemplate the possibility of relationship and links between things that I could never have imagined before. Deep down perhaps there was a grain of truth in them.

In her series Animal, Ximena Berecochea (Mexico City, 1968) engages in an exercise in photographic approximation that explores the possibilities that the medium possesses in terms of representation and which uses different contexts to propose multiple interpretations of the same subjects, namely animals. It is an exercise that involves three phases: photographing the animals looking at it (the photo); enlarging the photographs and placing them in a setting to photograph them again (the photo of the photo); and finally, reproducing the second photographs in order to put them in a public space and photograph them once more (the photo of the photo of the photo). Berecochea plays with locations and contexts, bringing out into the open and questioning the very meaning of coherence.

The main theme of her most recent work relates to the diaspora and the way in which the image can articulate the experience of being and connecting in specific contexts. In questioning the meaning of coherence, Berecochea emphasises the fracture or crack that exists between the states of belonging and isolation. It is an emphasis achieved through metaphotographic approximation, through the constant repetition of the same element, through the isolating of an image within an image up to three times, and in the process attract the attention of the onlooker, who asks themselves, “Why is this here? What does this image mean in this particular context?”

Animal is a project that Berecochea completed between 1998 and 2000 in various parts of Mexico and cities in Europe. The starting point was a contemplation of the notions of instinct and reason. In this series the presence of the image within an image is not coincidental. It was not there, waiting to be discovered by the artist. It has been built. Conscious decisions have been made that directly affect and question whoever looks at it. Through this process, Berecochea plays with the distances of what can be seen and the way in which our understanding processes it. It is a study of the act of looking, of ways of seeing, that resounds in one final and fundamental aspect of the project that perhaps does not catch the eye immediately: the artist darkening the eyes of the animals she photographed until completely emptying them out and creating the sensation that they are hollow.