Carmen Winant. Publicidad urgente.


En 1989, Barbara Kruger fue muy clara con el mensaje que produjo para la manifestación feminista de Washington. En esa ocasión, superpuso las palabras “Your Body is a Battleground” (Tu cuerpo es un campo de batalla) sobre una imagen en blanco y negro del rostro de una mujer. Una acción que señalaba triplemente al cuerpo: el contenido de la frase, ubicarla sobre un rostro, y activarla en el contexto de una manifestación, entorno en el que los cuerpos se sitúan en el centro de la protesta y la reivindicación evidenciando lo que ya son de manera permanente: sujetos políticos. En los últimos años, las marchas, manifestaciones y concentraciones feministas han ido en aumento, reuniendo más y más gente cada año y dejando imágenes de inmensas multitudes reivindicando la igualdad de derechos. La protesta es, en sí misma, un espacio de liberación de la rabia y un marco ideal para activar herramientas como, por ejemplo, pancartas, que permitan difundir mensajes reivindicativos.

La protesta, el cuerpo y el mensaje —el lenguaje—, son elementos que, encontrándose ya de manera premonitoria en el trabajo de Kruger, se han seguido abordando y actualizando hasta hoy. Es el caso de Carmen Winant (San Francisco, 1983), artista que trabaja fundamentalmente con material fotográfico apropiado y que ha guardado fotografías de mujeres protestando durante una década, tratando de analizar cautelosamente cualquier signo escrito que pudiese encontrar en ellas. Una acción que lleva a cabo por el convencimiento de que “en el lenguaje se encuentra un gran potencial para externalizar la ira”. En la fuerza colectiva que concentra el mero acto de manifestación, las pancartas se convierten en herramientas, dispositivos, en los que las mujeres pueden “demostrar su agencia, indignación, urgencia y también su alegría”, como escribe la propia artista.

Tras realizar diversas exposiciones alrededor de fotografías encontradas que recogen el lenguaje y los símbolos utilizados por las mujeres en el contexto de la protesta —Who Says Pain Is Erotic? (2016) o Anita Told the Truth (2017)—, en XYZ-SOB-ABC Winant va un paso más allá al utilizar el espacio público, la valla publicitaria, como marco expositivo que conecta directamente con la comunidad. Las imágenes que aparecen en estas vallas publicitarias —una activación que pudo llevarse a cabo en distintas ciudades de Canadá en el marco del Scotiabank CONTACT Photography Festival— han sido recortadas considerablemente respecto a las originales: toda la información extra, más allá del lenguaje que podemos encontrar en ellas, ha sido eliminada. Winant admite que “como estrategia, el recorte es generoso e injusto al mismo tiempo: subraya el mensaje pero invisibiliza su especificidad histórica”. En su conjunto, los mensajes que se encuentran en las imágenes encontradas responden a las formas en que las mujeres circulan en el espacio público, un hecho que se enfatiza doblemente al instalarse en las vallas publicitarias —“el gran transmisor de los comportamientos de género”— al aire libre o en contextos urbanos.

Tanto en esta serie como en otros trabajos de Winant el punto de partida es el material fotográfico encontrado, el uso y activación de imágenes tomadas por otras personas para la elaboración de un proyecto propio. Una estrategia de trabajo que está estrechamente vinculada con la idea de metafotografía y que, en este caso, se evidencia todavía más en las fotografías que documentan la acción de las vallas publicitarias, donde las imágenes quedan enmarcadas y conviven con el resto del ruido urbano.

--

Carmen Winant. Urgent advertising.


Barbara Kruger came up with a very clear message for the Women’s March on Washington in 1989, splashing the words “Your body is a battleground” across a black and white image of a woman’s face. It was an action that marked the body in three ways: the content of the words, their positioning on a face, and their activation within the context of a demonstration, a setting in which bodies are at the centre of the protest and the call for action, reflecting what they have always been: political subjects. Feminist marches, demonstrations and rallies have grown in number in recent years, attracting more and more people and generating images of huge crowds demanding equal rights. The protest is in itself a space for freely expressing anger and an ideal scenario for using tools such as placards to disseminate messages calling for action.

The protest, the body and the message — language — are elements that, having appeared in Kruger’s work as something of a premonition, continue to be addressed and updated today. A case in point is Carmen Winant (San Francisco, 1983), an artist who works mainly with appropriated photographic material and who has saved photographs of women in protest for a decade, in an effort to carefully analyse any written sign they might contain. This is something she does out of her belief in “the ability of language to act as a device for externalizing rage”. In the collective show of strength involved in the mere act of demonstrating, placards become tools, devices, through which women can “demonstrate agency, intent, outrage, urgency and joy”, as the artist herself writes.

After staging several exhibitions around found photographs that make use of the language and symbols employed by women in protest — Who Says Pain Is Erotic? (2016) or Anita Told the Truth (2017) — in XYZ-SOB-ABC Winant goes a step further by using the public space, the billboard, as an exhibition space that connects directly with the community. The images that appear on these billboards — an installation she set up in several Canadian cities as part of the Scotiabank CONTACT Photography Festival — are significantly cropped versions of the originals. With the exception of the language we find in them, all additional information has been removed. “As a strategy, the crop is both generous and unfair: it underscores a message while removing its historical specificity,” says Winant. Taken as a whole, the messages contained in the found images respond to the ways in which women move around in the public space, something that is doubly emphasised when they are placed on billboards —“the grand conveyor of gendered behaviours”— outdoors or in urban contexts.

The starting point in this series and other work by Winant is the found image, the use and activation of images taken by other people to create her own project. It is a strategy closely linked to the idea of metaphotography and which, in this case, can be seen even more clearly in the photographs documenting the action of the billboards, where the images are framed and coexist with all the other urban noise.